Tras la clausura de la última jornada fistivalera, me veo en la necesidad de compartir aquí la detección de un par de especies nuevas:
Nalgae inquietae
Dícese del espectador que, incapaz de estarse quietecito en la butaca, se mueve continuamente y sin cesar a lo largo de todo un concierto o representación, dificultando con ello la visión del desdichado que se encuentra a su espalda. Existe una variante peculiar, en que el movimiento sólo se produce en el tercio superior del cuerpo: se trata del Caput Oscilantisimum, cuya cabeza pendulea de un extremo a otro de la butaca, obligando sincronizadamente a hacer lo mismo a quien se halla detrás; es esta, por tanto, variante peligrosa por su capacidad de contagio.
Telephonans perpetuus
Trátase del individuo que no puede prescindir de su móvil durante un espectáculo. Cabe documentar dos subespecies: aquel que permite que el aparato suene por razones inexplicables, a pesar de los avisos de magafonía, y que se corresponde con el Telephonans Stultus Ruidosus; y el Telephonans Stultus Fotofilicus, adicto a la luz que emana de la pantalla del móvil, que consulta y enciende cada diez minutos de espectáculo.
Por lo demás, he descubierto ayer mismo una variante de la Scalatrix Intrepidans mencionada en la Lección Primera. Se trata de la Deslizatrix Sutilis Contorsionans, que en esta ocasión no trepa por encima de las barras de separación, sino que hábilmente y con exhibición sin par se desliza por debajo de las mismas.
Nalgae inquietae
Dícese del espectador que, incapaz de estarse quietecito en la butaca, se mueve continuamente y sin cesar a lo largo de todo un concierto o representación, dificultando con ello la visión del desdichado que se encuentra a su espalda. Existe una variante peculiar, en que el movimiento sólo se produce en el tercio superior del cuerpo: se trata del Caput Oscilantisimum, cuya cabeza pendulea de un extremo a otro de la butaca, obligando sincronizadamente a hacer lo mismo a quien se halla detrás; es esta, por tanto, variante peligrosa por su capacidad de contagio.
Telephonans perpetuus
Trátase del individuo que no puede prescindir de su móvil durante un espectáculo. Cabe documentar dos subespecies: aquel que permite que el aparato suene por razones inexplicables, a pesar de los avisos de magafonía, y que se corresponde con el Telephonans Stultus Ruidosus; y el Telephonans Stultus Fotofilicus, adicto a la luz que emana de la pantalla del móvil, que consulta y enciende cada diez minutos de espectáculo.
Por lo demás, he descubierto ayer mismo una variante de la Scalatrix Intrepidans mencionada en la Lección Primera. Se trata de la Deslizatrix Sutilis Contorsionans, que en esta ocasión no trepa por encima de las barras de separación, sino que hábilmente y con exhibición sin par se desliza por debajo de las mismas.


