
Mostrando entradas con la etiqueta Iniciativas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Iniciativas. Mostrar todas las entradas
Límites... de la cultura, 03.04.08
El pasado martes se inauguró en la Sala Mouro del Faro de Cabo Mayor la exposición Límites, una propuesta que, con origen en el pasado otoño, congregó entonces a lo largo de varias jornadas a la poesía, la literatura y la fotografía en torno a un hilo temático común, como es el de los lindes en el territorio de la creación, y que en esta particular muestra del Faro reúne aquellos trabajos alumbrados y desarrollados en noviembre. La exposición se completa con un espléndido catálogo, diseñado con sobrio y exquisito gusto por el asimismo comisario de la exposición, Jesús Alberto Pérez Castaños. Nada de esto, en verdad, sería específicamente reseñable en un entorno en que predominaran las iniciativas culturales bien organizadas, con la debida consideración a los artistas y al público, llevadas a buen término y convenientemente arropadas en recursos y difusión. Bien al contrario, no es extraño por estos lares –también por muchos otros– que se piense que las iniciativas culturales constituyen una penosa obligación que hay que cumplir para lavar la imagen, y que por ello lo que conviene es mirar el céntimo de euro y hasta el espacio en que se celebran, porque, en definitiva, ya se sabe que la cultura es cosa de pocos y cosa, además, poco rentable. Y así piensan, en efecto, quienes no saben ver más allá de sí, quienes ignoran que la cultura en otros países está moviendo cantidades económicas apabullantes que suponen un elevado tanto por ciento de su PIB, quienes no tienen la menor idea de que la cultura es capaz de generar muchos puestos de trabajo, quienes no pueden concebir que la cultura es un regalo perdurable que requiere de cuidado a largo plazo en lugar de migajas y desplantes inmediatos, quienes ni siquiera se imaginan que hay grandes ciudades que viven de y gracias a la cultura.De modo que cuando en nuestro Santander tiene lugar un acontecimiento cultural bien tratado, el asunto se convierte inexcusablemente en noticia. Límites ha sido una de esas ocasiones, auspiciadas, todo hay que decirlo, por la celebración de los 75 años de la Autoridad Portuaria, institución con una larga y encomiable trayectoria vinculada al patrocinio del arte, la música y la literatura; trayectoria que es de esperar, por el bien de la cultura de Cantabria, que no decaiga. Si al interés de la Autoridad Portuaria se une el entusiasmo de quienes tienen probada capacidad de proponer proyectos y sacarlos adelante, e igualmente la entrega de quienes participan y asisten, pues nos encontramos con un proyecto como Límites. Esperemos que haya más, con el fin de que la maltrecha “Atenas del Norte”, como en un tiempo quiso titularse esta ciudad, pueda mirar hacia delante con su propio nombre y el de las personas que la hacen posible. Para los descreídos, traigo hasta aquí la atinada sentencia de Plutarco: cultura es lo que permanece cuando todo lo demás se olvida. Ahí queda eso.
Etiquetas:
Cultura,
Iniciativas,
Locus amoenus,
Opinión,
Santander
Qultura con Q, 30.01.08
Una vez más, la Asociación Qultura da muestras de su buen hacer y de su preocupación por la interrelación entre las diferentes manifestaciones del arte en la ciudad de Cádiz. Muchos somos ya los ciudadanos y amantes de la cultura que hemos tenido oportunidad de asistir a varios de los conciertos, conferencias o iniciativas en general propiciadas desde esta Asociación, con unos niveles de calidad cuidados y muchas veces admirables. Teniendo en cuenta lo difícil que resulta en estos pagos sacar adelante cualquier proyecto de índole cultural, y asimismo la habitual carencia de presupuestos que financien con dignidad una serie de actividades que, la mayor parte de las veces, ofrecen “únicamente” una contrapartida de bienestar espiritual –lo cual es mucho, aunque no sea este el parecer de los intereses crematísticos predominantes–, el entusiasmo y los resultados que suelen presentársenos desde Qultura no deberían pasar inadvertidos.En esta ocasión, y con la vista puesta en el realce de algunas de las piezas más llamativas o valiosas del Museo de Cádiz, se ha propuesto que sea la literatura, y en particular la mirada poética, la que ofrezca su peculiar visión de dichas piezas en la singular voz de algunos de nuestros poetas más relevantes. Pablo García Baena y Pilar Paz Pasamar intervendrán en febrero y marzo respectivamente, en tanto que en este martes pasado correspondió al pluripremiado Antonio Gamoneda reflexionar sobre el hermoso collar fenicio de oro y cornalinas que atesora el Museo.
La inclusión de Antonio Gamoneda en este ciclo de visiones me parece sumamente acertada, por no decir un lujo. Aparte de tratarse de uno de los poetas más galardonados, con toda justicia, en los últimos años (lo que por fortuna ha logrado que Gamoneda abandone su etiqueta de “poeta secreto” –según célebre expresión de Valéry– o modesto “poeta provinciano” –como de sí mismo afirma en El cuerpo de los símbolos–), su percepción simbólica de la realidad hacía de él uno de los candidatos idóneos para acercarse a la solemne belleza del collar fenicio. Un nuevo éxito, pues, de Asociación Qultura, de cuya sensibilidad seguiremos esperando enriquecedoras aportaciones en el futuro.
Etiquetas:
Arte,
Cádiz,
Iniciativas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)